sábado, 25 de febrero de 2017

EL PELIGRO DE LA PREOCUPACION

La preocupación Excesiva

La preocupación paraliza
 a la  persona
Hay un  cáncer mental que ha estado destruyendo a miles de personas en el mundo entero.  Me refiero a la preocupación, a ese estado de  ansiedad y nerviosismo donde muchos seres están atrapados mentalmente.

Aunque podría decirle que la palabra “preocupación” en español significa “ocuparse previamente”, me gustaría irme a la lengua original del griego, pues, allí creo que el significado de esta palabra es más amplio.  “Preocupación” viene del griego “merimnao”, la cual es la combinación de dos palabras: “merizo” que significa “dividir” y “nous” que significa “mente”.  Preocuparse, pues, significa: “dividir la mente” o “dividir los pensamientos”.

Usted que lee ¿Hasta qué punto ha estado viviendo con una mente dividida?  ¿Está compartiendo pensamientos sanos con pensamientos destructivos cada día en su mente?  Si es así, entonces, lamentablemente, es usted una victima más de la preocupación.  A caído en las redes de este flagelo mundial.  Necesita salir de esa trampa psicológica.

Leamos un ejemplo para que podamos entender el efecto destructivo que tiene una mente dividida.  Se comenta de un  hombre que trabajaba en una muy buena empresa,  con un excelente sueldo y con un aprecio a su persona extraordinario.  Una noche, pensando este hombre a solas a cerca de su trabajo, le vino la idea de que en su empresa ya no querían contar más con sus servicios.  El efecto de este pensamiento fue tan terrible y dañino, que no pudo dormir toda esa noche.

La preocupación trae temor
A la mañana siguiente como todos los días este hombre se dirigía a su trabajo con su mente totalmente dividida (pensamientos sanos contra fuertes pensamientos de fracaso), producto esto de lo que pensó la noche anterior.  Cuando estaba ya en su trabajo comenzó a mirar al presidente y a los gerentes de la empresa con nerviosismo y a la vez con desprecio, pensando quién de ellos había contribuido para ser despedido.  En su corazón solo estaba respirando venganza contra aquella posible persona.  Su mente estaba totalmente oscurecida y entenebrecida con pensamientos que lo perturbaban cada minuto.

Pasado el tiempo,  el estado mental y emocional de este hombre comenzó a empeorar, hasta tal punto, que comenzó a perder su buen rendimiento en su trabajo.  Debido a esto,  el presidente de la empresa lo llamó a su oficina para indagar qué era lo que le estaba sucediendo.

En medio de la charla que se llevó a cabo entre estos dos hombres,  salió a la luz aquel pensamiento que tuvo este hombre aquella noche.  La respuesta que le dio el presidente, después de escucharlo muy  bien , fue la siguiente: “Yo no sé de donde sacó usted esa idea de que queremos despedirlo de la empresa.  Le informo más bien, que hace unos días me reuní con la directiva y consideramos que entre las personas que merecían un aumento de salario estaba usted, y ya, por cierto, están trabajando en este asunto.  Así que le pido que se olvide de esa locura de que va a salir de la empresa “.

La alegría de este hombre fue tan grande que salió llorando de la oficina.  Desde ese momento su estado mental y emocional comenzó a mejorar rápidamente.  Se dio por terminado su mente dividida. 

¿Se da cuenta de los efectos destructivos de la preocupación y de esos pensamientos dañinos que lo que hacen es enfermar emocionalmente a miles de personas?  Le comento que, así como el hombre de la historia, hay una cantidad de personas en este país que están atadas a las cadenas de la preocupación, personas que están previamente ocupadas (pre-ocupación) en las cosas que no han sucedido (habrán algunas que ni siquiera sucederán).

Muchas de ellas se ocupan en pensar cómo,  cuándo y de qué manera van a morir.  Son unos esclavos de esos pensamientos.  Hay otras que piensan qué enfermedad le atacará en cualquier momento y cuales sufrirán cuan sean unos ancianos.  Estoy plenamente convencido de que mientras ellos están pensando en esas cosas, dejan de disfrutar de la vida y, aparte de eso, su estado psicológico y físico va empeorando cada vez más.  Esto por supuesto producto del efecto emocional de tristeza que originan esos pensamientos.

En una oportunidad, me comentó una mujer con actitud un poco pesimista, que estaba preocupada por la urna que utilizarían cuan la fueran a enterrar.  Lo único que se me ocurrió responder a semejante comentario, fue que cuando eso ocurriera yo le aseguraba que ella estaría tranquila, pues, estaría muerta.

Pensamientos de enfermedad, trae enfermedad
¿Ha escuchado usted el término psicosomático?  Esta es una palabra que habla de la relación que tiene la mente con nuestro cuerpo.  Es la combinación de dos palabras griegas: “psyche” que significa “alma” (dentro del alma está la mente), y “soma” que significa “cuerpo”.  Y está comprobado que la causa por la cual muchas enfermedades se manifiestan en el cuerpo, se gestan primeramente en la mente del hombre.  Hay personas que viven preocupadas por ser atacada por “x” enfermedad que mentalmente produce ese mal en su cuerpo.  Caen en el error de seguir pensando continuamente en eso, que su sistema nervioso transmite a todo su cuerpo esa mala y dañina información.  Cuan el médico le diagnostica la enfermedad, ellos suelen decir: “Yo sabía que tenía eso”.  Lo que continuamente les preocupaba y les llenaba su mente de malos pensamientos, se había exteriorizado en el cuerpo.  ¡Qué dañina es la preocupación!

Definitivamente, la preocupación es un cáncer mental que va carcomiendo a una persona hasta destruirla por completo.  Yo le aconsejo que no deje la puerta abierta de su mente en las palabras que le causan preocupación.  Ciérrale y manténgase siempre en un estado de alerta. 

Me imagino que a su casa no entra cualquier persona.   Usted no le abre la puerta a cualquier desconocido, ni menos a un extraño que usted sepa que le va  hacer daño.  Bueno, de la misma manera, no le abra la puerta de su mente a los pensamientos que usted sabe que le harán daño.  ¿Cuáles pueden ser estos pensamientos?  Le nombraré algunos, pues, hay una lista bien largo:

-          Pensamientos de temor.
-          Pensamientos de deudas.
-          Pensamientos de tragedias.
-          Pensamientos de muerte.
-          Pensamientos de enfermedades.
-          Pensamientos de imposibles, etc.

Si deja entrar pensamientos de esta clase a su mente y permite que permanezcan allí, tenga la plena seguridad que le harán caer en un estado de ansiedad y nerviosismo.  Veamos algunos versículos bíblicos que nos exhortan a no preocuparnos:

“Por nada estéis afanosos...”

                                                                                                Filipenses 4:6

“Echando toda vuestra ansiedad sobre él (Dios),
porque él tiene cuidado de nosotros”

                                                                                                      1 Pedro 5:7

“No os afanéis por vuestra vida...”

                                                                                                       Mateo 5:25

En estos pasajes bíblicos,  tanto la palabra “afanarse”  como “ansiedad”,  son la misma palabra griega “merimnao”,  la cual dijimos anteriormente que significa “mente dividida”. Dios nos exhorta a que aprendamos a vivir sin ningún tipo de preocupaciones,  pues,  él sabe que de esta manera podremos disfrutar la vida que él nos regaló.  Decídase hoy mismo a cerrarle la puerta por siempre a la preocupación,  y a no permitir que sea robada su paz mental.

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